domingo, 8 de marzo de 2009

Discurso de Beatriz Paredes


CEREMONIA DEL 80 ANIVERSARIO DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO INSTITUCIONAL.


Teatro de la República, Querétaro, Querétaro., 4 de marzo de 2009


Compañeras y compañeros de Partido, quienes nos alientan con su presencia en este recinto y quienes a través de la magia de internet nos acompañan en el territorio nacional;

Estimados dirigentes integrantes del Comité Ejecutivo Nacional del PRI;

Estimados amigos Gobernadores de las entidades federativas, apreciamos muchísimo su presencia en este evento;

Señores Coordinadores de la Cámara de Diputados, de nuestra bancada priísta y de la Cámara de Senadores;

Señor Presidente del Congreso de la Unión;

Amigos dirigentes,

Compañeros dirigentes de los Comités Directivos Estatales;

Amigos priístas de Querétaro;

Señores Legisladores Locales y Federales que nos honran con su presencia;

Señores Presidentes Municipales y Señoras Presidentas Municipales;

Diputados y Senadores:

Desde los rumbos más diversos de nuestra geografía, hace 80 años, llegaron hasta aquí.

Sindicalistas, dirigentes agrarios, laboristas, liberales, cooperativistas, socialistas utópicos, profesores rurales, cabecillas de comunidades indígenas, profesionistas, militares; eran los hombres y las mujeres de la Revolución.

Cada uno defendía sus causas y esgrimía sus razones. Pronto descubrirían que unas y otras les eran comunes. Eran las causas y las razones de la nación.

Muchas ocasiones, entre ellos se habían suscitado enfrentamientos: a veces en el campo de batalla, otras en las páginas de los diarios y aún en las tribunas del Congreso.
La pasión con que defendían sus personales visiones sobre el proyecto nacional por el que luchaban, los ubicaba en trincheras diferentes. Sin embargo, su radicalismo, es decir, su decisión de ir siempre a la raíz de los problemas los identificaba y, en el fondo, los unía.

Los confrontaban tácticas, estrategias, métodos, rumbos, tiempos. Los entrelazaba, indisolublemente, su combatividad, su entrega, su pasión por México y la férrea convicción de que sus acciones podrían transformar el porvenir.

Hasta el lugar escogido para su encuentro, Querétaro, tenía un claro valor simbólico: esta era la ciudad en la que se había firmado el documento toral que validaba, histórica y moralmente, la cruenta lucha fratricida y en el que se consagraban las conquistas alcanzadas y se anticipaban las realizaciones por las que estaban decididos a seguir luchando: la Constitución de 1917, de la que todos, se habían asumido celosos guardianes.

Estoy segura que no fue fácil superar legítimos intereses regionales o de sector, ni, mucho menos, sin deponer sus banderas particulares, ondear juntos la que a todos incluía. Superar sus encendidas polémicas y encontrar palabras generosas y honestas, que eran indispensables para construir el alegato inapelable de la unidad.

Ya lo dijo Reyes Heroles “la tarea de la fundación de nuestro Partido se facilita porque los hombres de la Revolución han tenido un Congreso Constituyente, el de 1917. Esa Constitución es la síntesis que los revolucionarios persiguen en ese entonces. Con ese denominador común se forma nuestro Partido”[1].

Al rememorar a Reyes Heroles, aprovecho para expresar un saludo fraternal a las Ex Presidentas y los Ex Presidentes del Comité Ejecutivo Nacional que nos distinguen en este evento con su amable presencia.

Partido Nacional Revolucionario, se decidió llamar a la organización de cuadros y frentes populares, que sería la responsable de construir la trinchera común de los revolucionarios mexicanos que ahora, en el ámbito de la política, habrían de continuar dando sus batallas. Partido Nacional Revolucionario. De allí venimos.

80 años después, en este mismo escenario, los priístas de ahora, llegamos, también de todas las latitudes. Gracias Señores Gobernadores, por trasladarse de todas las latitudes a esta cita con la historia, la historia de su Partido, el Partido Revolucionario Institucional. Llegamos también de todas las latitudes, ocupados y preocupados por estar a la altura de la corriente histórica que representamos, portadores de la estafeta de aquellos que se dieron cita aquí, hace ocho décadas. No tenemos ni su valor ni su arrojo. Tenemos nuestro valor y nuestra audacia. Somos producto de nuestro tiempo, como ellos lo fueron, honrosamente, del suyo. Ellos escribieron su historia, que la grandeza de sus actos convirtió en La Historia del Siglo XX mexicano.

A nosotros corresponde escribir nuestra historia, que ojalá nuestro talento y firmeza convierta en la historia de las primeras décadas del Siglo XXI mexicano.

Hay antiguos rasgos de ese período fundacional que, de repente, asoman: la necesidad de que los grupos regionales, que los liderazgos de áreas, de estados, de organizaciones, se aglutinen, se solidifiquen en torno al gran partido político que conformamos. Ellos, los de 8 décadas atrás, se unieron porque comprendieron que sólo así podría prevalecer el proyecto de la Revolución Mexicana, sólo así podrían retener el poder obtenido a sangre y fuego, después de la cruenta guerra intestina –porque toda revolución, aunque heroica, es también muy cruel‑.

Nosotros, los de 8 décadas después, mantenemos la unidad, porque sólo así, recuperaremos el poder, con la fuerza del voto popular mayoritario en las urnas, para que los ideales de justicia social y democracia que surgieron de la Revolución, se traduzcan en la época actual en un proyecto de gobernabilidad democrática, en la nueva vía mexicana para el desarrollo, que le dé destino cierto al país, seguridad y desarrollo a la sociedad mexicana. Que erradique, discriminación y pobreza.

Mantendremos nuestra cohesión interna, porque hemos aprendido que al PRI sólo lo derrotan los desprendimientos del priísmo. Somos respetuosos de nuestros adversarios electorales, pero, siendo sinceros debemos admitir que varias de las otras formaciones políticas se han nutrido de correligionarios que, con razón o sin ella, abandonaron nuestras filas, y muchos procesos electorales han tenido resultados adversos porque nuestros simpatizantes, en medio de disputas internas o defecciones han confundido el sentido de su voto.

Hacemos una revisión autocrítica aceptando desaciertos y tratando de cometer menos errores. Hemos convocado a una gran reconciliación nacional del priísmo, y, desde Querétaro, lo reitero: a todos los necesitamos. Ciudadanos, simpatizantes, militantes, dirigentes de la estructura territorial y sectorial, organizaciones sociales, grupos adherentes, profesionistas, artistas, intelectuales, comunicadores. Todos los que desean apoyar al país en estos tiempos de tormenta, con un compromiso progresista, tienen un lugar en la corriente histórica del Partido Revolucionario Institucional.

8 décadas después, nos encontramos en el mismo lugar. Los hombres desaparecen. El paso por la vida, en términos históricos, es demasiado breve, apenas un instante de luz entre los hombres. Las instituciones prevalecen. Los símbolos nos anudan con ellas. Por eso, hoy, nos encontramos, una vez más, aquí, en Querétaro.

El reencuentro en el 80 Aniversario de nuestra corriente política –PNR, PRM, PRI‑ nos compromete. Somos los herederos del partido que construyó el México del Siglo XX. Somos los legatarios de quienes abanderaron las grandes causas de las mayorías sociales de nuestro país, de los ideólogos que concibieron al Estado Mexicano, y que bordaron una política internacional que prestigió a México en el exterior. Muchos de nosotros –es mi caso personal‑ somos producto de la movilidad social que caracterizó la transformación que impulsó nuestro Partido en las décadas anteriores. Somos hijos de la escuela pública, formados por los textos gratuitos, de origen popular, campesino, indígena u obrero. La universidad pública, laica y autónoma troqueló nuestros sueños, y las organizaciones de nuestro Partido encauzaron nuestros deseos de participación. El PRI promovió una deslumbrante estrategia de inclusión política en varias décadas, que abrió las élites del país, y renovó la composición de la clase gobernante.

Muchos de los que estamos aquí, sólo le debemos gratitud a nuestro Partido. Fue generoso en la etapa en la que redistribuyó el poder.

Nos corresponde ahora, ser recíprocos y aportar desinteresadamente para fortalecerlo, para colocarlo en posición de victoria. No es la etapa del reclamo por las oportunidades hipotéticamente merecidas. No es época del arribismo electoral, de la conseja de “me quedo en el Partido, si el Partido me postula para tal o cual cargo”. Por el contrario. Es el momento de la altura de miras. De la militancia generosa. De la introspección genuina, sobre todo lo que el Partido ha coadyuvado a construir en nuestras biografías, ascensos y patrimonio, y lo que corresponde retribuirle al Partido por nosotros en este período. Deseo que se desprenda una cauda de colaboración que aliente el activismo por el proyecto colectivo, más que por la promoción personal. Es hora de probar que somos capaces de aglutinarnos por el proyecto nacional que compartimos, y por la legítima aspiración de que el PRI conduzca nuevamente al país.

80 años atrás, se reunieron aquí, facciones, grupos, caudillos, partidos locales, bajo el lema de “Instituciones y Reforma Social”. De su confraternidad dependía edificar la estabilidad en aquel entonces, su decisión de participar por la vía política, era crucial para lograr la pacificación del México postrevolucionario.

8 décadas después, aquí nos encontramos. En este Teatro de la República, cargado de simbolismo, participan Senadores y Diputados, Gobernadores, Legisladores Locales, integrantes de Ayuntamientos, quienes ostentan el poder público merced al apoyo que les diera, en su momento, el Partido Revolucionario Institucional. Valoro especialmente su significada presencia, correligionarios.

El PNR, el PRM y el PRI han sido factor fundamental en la pacificación del país. Definitiva la articulación del PNR de los caudillos militares regionales, para concluir con las reyertas a lo largo y ancho del territorio, en la disputa postrevolucionaria.

Esencial el tránsito a los gobiernos civiles, consolidado por el PRI, y por la subordinación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias al poder de las instituciones del Estado Nacional.

Fundamental el andamiaje institucional para procurar la justicia y combatir la delincuencia, establecido a lo largo del devenir de las administraciones federales priístas.

Los Estados Unidos Mexicanos, que así se denomina constitucionalmente nuestro país, están organizados como una república federal representativa, con tres órdenes de gobierno, el federal, el estatal y el municipal, y tres poderes, el legislativo, el ejecutivo y el judicial.

La Constitución señala los ámbitos de las facultades, atribuciones y funciones de los órdenes de gobierno.

Sólo desde el más profundo desconcierto, se puede pretender un conflicto de descalificaciones mutuas entre órdenes de gobierno.

Si un Partido tiene el crédito histórico de preservar la integridad de las instituciones del Estado, incluso a costa del desprestigio de alguno de sus cuadros relevantes, ese Partido es el PRI.

Por ello ratifico lo que he dicho en público y en privado: no hagamos de la problemática de la inseguridad y del combate al crimen organizado un asunto del que se pretenda sacar raja electoral.

Es demasiado grave el problema. Suficientemente dramática es la situación como para suponer que el temor de la ciudadanía, su indignación e impotencia, se pueden canalizar hacia un orden de gobierno, y al Partido que postuló a ese gobernante; los mexicanos no admitirán en un asunto de tanta trascendencia, la manipulación.

Es juego demasiado peligroso.

En el combate eficaz a la delincuencia, se requiere la concurrencia y colaboración entre órdenes de gobierno y poderes públicos y la participación activa de la sociedad civil. Es indispensable que sea la responsabilidad del Estado la que conduzca; de un Estado democrático que en medio de su pluralidad consustancial es capaz de asumir causas y objetivos nacionales, y concitar a todas las corrientes políticas en torno a ellas. El PRI, ha tenido y tiene disposición a contribuir.

No obstante las provocaciones, actuamos con responsabilidad. Los legisladores federales han enriquecido y aprobado las reformas a los artículos 16, 17, 18, 20, 21, 22, 73 fracción XXIII y 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de justicia penal; la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública; la reforma a la fracción XXI del artículo 73 de la Constitución Política en materia de secuestro; la miscelánea penal que significó incidir sobre nueve leyes, la Ley Federal para el Control de Sustancias Químicas Susceptibles de Desvío para la Fabricación de Armas Químicas y se adicionó el artículo 194 del Código Federal de Procedimientos Penales, entre otras reformas, en materia de procuración de justicia y seguridad.

No ha habido ningún regateo. Hay responsabilidad legislativa, hay trabajo, hay calidad, hay lealtad con el Estado Mexicano y con el desarrollo del país.

Los Gobernadores de los Estados –me consta‑ suscribieron el Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad y en el marco de sus atribuciones, enfrentan a la delincuencia y coadyuvan decididamente con la Federación en esta tarea.

El Ejército y la Armada de México, apoyando a las corporaciones encargadas del tema, ante la extrema dificultad de la coyuntura, exponen la vida de sus efectivos y se enfrentan a una circunstancia inédita en el país, por su magnitud y ramificaciones. El respeto y la solidaridad del PRI, Partido cuyo origen se remonta a las fuerzas armadas revolucionarias; pueden tener la certeza, los integrantes del Ejército y de la Armada de México, que en la lucha que cotidianamente libran contra el crimen organizado, encuentran en el PRI un cabal aliado.

Quiero ser enfática. Podemos aplaudir o no la efectividad de la estrategia adoptada por el gobierno de la República, pero nunca hemos cuestionado la validez de la decisión del Titular del Poder Ejecutivo Federal de enfrentar con la mayor energía al crimen organizado; nuestras opiniones, matices y sugerencias, han sido y son de buena fe. Jamás hemos hecho labor de zapa. Sí, con la madurez y el profesionalismo que acredita la trayectoria de muchos de nuestros cuadros, aportamos para perfeccionar las estrategias.

Así es la concurrencia democrática. Así se construye la unidad nacional, que no la unanimidad.

Que la vocación democrática que existía, cuando los que hoy gobiernan estaban en la oposición, no se pierda cuando ejercen el gobierno. Por el bien del país.

En el PRI rechazamos categóricamente cualquier nexo con el narcotráfico.

En el PRI estamos dispuestos a fortalecer la UNIDAD NACIONAL para el combate a la delincuencia organizada.

En el PRI no haremos del tema de la inseguridad pública, que tiene indignada, adolorida y atemorizada a buena parte de la población nacional, una proclama electoral de descalificaciones. Proponemos soluciones y estamos dispuestos a sumar para encontrarlas, y para que cada quien, en el ámbito de su competencia, sea lo más eficaz en su aplicación.

80 años han pasado, desde que el General Plutarco Elías Calles, desde el poder, convocó a la formación del Partido Nacional Revolucionario.

9 años desde que perdimos la Presidencia de la República. Algunas precisiones sobre ese acontecimiento, desde mi perspectiva.

Es conveniente recordar, porque los datos reales a veces se desvanecen, que el PRI fue el único partido que compitió sólo con su divisa en esa elección, nos derrotó una alianza en la elección presidencial. Como Partido que compitió únicamente con su emblema, fuimos la organización política que obtuvo el mayor número de votos en la elección legislativa y es difícil saber cuánto obtuvimos en la elección presidencial, dado que se contabiliza de manera conjunta los votos de quienes participan en la alianza.

Si los agoreros de la desaparición del PRI, hubiesen revisado los datos electorales más que dejarse arrastrar por sus deseos, habrían comprendido que las profecías de la muerte de nuestro Partido, de su aniquilamiento, no tenían ninguna base estadística de sustentación.

Seguíamos siendo el Partido más importante del país, pero existía un hecho incontrovertible que distorsionaba el análisis: la Presidencia de la República estaría ocupada por un candidato emanado de fuerzas políticas distintas. Había ganado la oposición.

Fue el final de un ciclo histórico y el inicio de otra época en la vida política del país. Por primera vez en la historia del México contemporáneo triunfó la derecha, los que habían perdido en la Revolución. Se inició la era de la competencia intrapartidista, de la democracia mercadotécnica, de la alternancia y los gobiernos divididos. La sociedad mexicana misma tenía que aprender nuevos modos en el quehacer político.

Para asombro de muchos, los priístas hemos sido los que demostramos mayor capacidad de adaptación ante la nueva realidad.

Por eso, rechazo enérgicamente el razonamiento equívoco de algunas voces, cuando afirman que el posible triunfo del PRI en 2009, es un regreso al pasado. Desde luego que no, por el contrario, si hay un partido que ha evidenciado su aptitud de regeneración ante las nuevas circunstancias, ese ha sido nuestra organización política. Ese es el PRI. Me remito a los hechos.

En el 2000, la asunción civilizada de los resultados electorales en el marco de la normalidad democrática dando paso sin litigio alguno a la alternancia del Poder Ejecutivo. En el 2006, la participación en la sesión solemne del Congreso de la Unión, que hizo posible disponer del quórum para que el Presidente de la República rindiera la protesta de ley, evitando así un colapso en la vida institucional del país.

En estos tiempos, la conducta política de nuestros legisladores que al robustecer al Poder Legislativo abonan al proceso de democratización de México y al pertinente equilibrio de poderes por el que propugna toda sociedad que vive en la normalidad democrática, o ¿qué acaso fortalecer al Poder Legislativo y que los legisladores tengan capacidad legislativa y de generación de acuerdos y consensos propios, sólo era democrático en la etapa en que legisladores de otros partidos lo promovían con relación a presidentes priístas y hoy en día, con antinomia analítica, cuando el PRI robustece sus bancadas y los legisladores legislan y expresan de manera libre y constructiva diversas opiniones para enriquecer las iniciativas, se convierte por arte de magia en actitudes antidemocráticas y obstruccionistas? Yo creo que fortalecer al Poder Legislativo y lograr un mayor equilibrio entre los poderes en nuestro país, es una premisa democrática siempre, independientemente de cuáles sean las fuerzas promoventes.

Los priístas hemos impulsado la vigencia y el perfeccionamiento del federalismo. El régimen federal compete a nuestra tradición juarista, se corresponde con una visión avanzada de la distribución del poder territorial, tiene que ver con el respeto a las personas que habitan las diversas regiones, con evitar una tendencia centralista a la discriminación, que supone que la inteligencia sólo florece en las latitudes del centro. Las posiciones progresistas de todas las épocas, han estado a favor del federalismo y de impulsar a través del desarrollo regional el desarrollo generalizado de la nación. ¿Cómo pueden decir ahora que respaldar atribuciones y potestades de gobiernos municipales y gobiernos estatales sea un regreso al pasado? Es exactamente lo opuesto. La regresión centralista no sólo invoca al pasado, sino al antepasado. Y ya desde la Constitución de 1857, los mexicanos progresistas expresaron su veredicto. Pretender que el que existan gobernadores fuertes debilita al desarrollo democrático es una interpretación incorrecta y simplista. Lo que se requiere, verdaderamente, para propiciar el desarrollo del país es que haya gobernadores fuertes, congresos locales fuertes, municipios verdaderamente autosuficientes, mayor densidad ciudadana; la posición progresista contemporánea es la de darle vigor a la república federal pluralista; el regreso al pasado es suponer que sólo desde el poder central se detenta toda la verdad.

Los priístas nos pronunciamos por una nueva vía para el desarrollo de México, proponemos una revisión de la política económica, y el diseño de políticas públicas que recuperen la economía nacional. La economía de los hogares mexicanos, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas, el fortalecimiento de la economía real. Planteamos la superación del asistencialismo en las políticas sociales, y estamos convencidos de la imperiosa necesidad de profundizar en la reforma del Estado; entre otras muchas propuestas que contiene nuestra plataforma electoral.

Y hacia el interior del PRI, avanzamos en nuestra XX Asamblea refrendando los valores de democracia y justicia social, con una interpretación contemporánea, subrayando nuestra adscripción a la gran corriente socialdemócrata mundial; suscribimos los mecanismos democráticos y los de la generación de consensos para la selección de dirigentes y candidatos, ratificamos alianzas claves con las grandes organizaciones de nuestro Partido que encabezan movimientos sociales reivindicatorios, el de los obreros, de los campesinos, de las clases medias populares, respetando la afiliación individual y el derecho pleno que cada uno de los agremiados a las organizaciones afines tiene de ejercer su vocación política con absoluta libertad.

Alentamos la participación de jóvenes en las candidaturas y con la restitución de la Escuela Nacional de Cuadros nos aprestamos a formar nuevas generaciones de dirigentes, preparados para la competencia electoral en escenarios de alternancia, con convicción ideológica y dominio de los instrumentos modernos de la comunicación política.

Apoyamos con firmeza, convencidos, la participación de las mujeres, deseamos que tengan mayores posiciones, pero sobre todo queremos que hombres y mujeres del PRI estén genuinamente comprometidos con políticas de equidad de género que erradiquen de una vez y para siempre, cualquier vestigio de discriminación a la población femenina.

Desterramos el culto a la personalidad. Hemos trabajado para hacer evidente que lo importante es el Partido, son las ideas, son las plataformas electorales ¿qué más modernidad que poner por encima de los liderazgos carismáticos o mesiánicos la fortaleza institucional y la racionalidad de los proyectos, de políticas públicas viables, de compromisos con las grandes causas de las mayorías? ¿De convocar a la inteligencia, a la valoración, a la evaluación de las propuestas y no al odio, al rechazo irracional o a la descalificación?

Vale subrayarlo: el PRI del Siglo XXI está actuando conforme a los valores y arquetipos de la normalidad democrática, estamos preparados para competir, vamos a convencer al electorado con razones y propuestas, estamos prestos para participar en todo tipo de debates que enriquezcan la cultura democrática y transparenten las verdaderas posiciones de las organizaciones políticas y que no caricaturicen a los polemistas como superfluos o rijosos. Debates sí, mascaradas no.

Queremos prestigiar la vida pública del país. No nos vamos a dejar atrapar en la falsa polémica que, artificiosamente, pretende hacer creer que el triunfo del PRI en el presente es el retorno del pasado. El pasado del PRI tiene un lugar en la historia de México, en sus momentos de mayor luminosidad y en sus claroscuros. Los priístas estamos convencidos de que en el balance, es mucho más lo que el PRI le ha aportado al país. Así lo valoran también millones de mexicanos. Pero el pasado, ya pasó, citando a Güémez y citando a Winston Churchill “si nos enfrascamos en una pelea entre el pasado y el presente, lo que encontraremos es que hemos perdido el futuro”.

No caeré en el garlito de discutir públicamente sobre lo que fue el PRI. Evitamos decadencia y deterioro; revisamos con rigor crítico, excesos y desaciertos. Nos empeñamos en aprender, corregir y avanzar. Cuando predominan ambiciones y errores, el electorado nos da, inmediatamente, su veredicto.

El PRI del Siglo XXI corresponde a la comprensión de que existe una nueva era política en la historia de México y que las prácticas políticas pretéritas son irrepetibles, porque el contexto económico social es distinto, porque el sistema político mexicano cambió y porque el Siglo XXI tiene los problemas que corresponden a este tiempo de oscuridades: los problemas de la revolución cibernética y la globalización, los de las migraciones y los de la falta de oportunidades, los de la crisis social y el quiebre ético, los del consumismo y la inequidad, los de las megalópolis y el deterioro en la calidad de la vida, los de la zozobra y la magna crisis económica del modelo neoliberal.

Los desafíos de nuestro tiempo, los de las primeras décadas del milenio, los que tienen sumidos en la incertidumbre, el coraje o el desaliento a millones de mexicanos, ellos a los que el PRI sabrá respaldar y encauzar, convocando a la participación de todos, y alcanzando, con prácticas innovadoras y por el voto mayoritario la revaloración del ejercicio del poder.

Compañeras y compañeros de Partido:

En el 80 Aniversario, llegamos al mismo espacio arquitectónico en donde se reunieron nuestros ancestros ideológicos y políticos. Ahora, en marzo 4 del 2009, en honor a su memoria, podemos decirles:

Que no nos rendimos, y que no nos vamos a rendir.

Que podemos dar buenas cuentas de los últimos dos años, que en 2007 alcanzamos el 42% de la votación emitida, y en 2008 el 43%. Que han sido triunfos de todos, de la unidad del Partido. Que valoramos las alianzas realizadas, y estamos abiertos a profundizar afinidades.

Que un abrumador porcentaje de los estudios de opinión traen buenos augurios sobre nuestro destino político.

Pero que no nos confiamos. Que nos mantenemos alerta. Que sabemos que la sociedad es exigente y estamos atentos a su reclamo.

Que el país está en medio de una tormenta, y que, más que la parte que somos, por numerosa que ésta sea, nos importa el enorme navío que es la Patria. No permitiremos que zozobre. Al recuperar el timón, desplegaremos con intuición y experiencia el velamen y la guiaremos a buen puerto.

Que nuestro repunte encontrará, como siempre, en las otras trincheras, la diatriba falaz, la descalificación perenne, la miopía analítica, y todo tipo de complicidades, -por antinaturales que parezcan- para evitar que el proyecto histórico renovado, de los ideales de justicia social y democracia, alcance nuevamente la conducción del país.

Pero el pueblo mexicano es sagaz, observa y aquilata.

Sólo recuperando con hechos su confianza, mereceremos una nueva oportunidad. Nos la está otorgando. No la vamos a dilapidar.

Los mexicanos conocen que los del PRI sí saben gobernar.

Los mexicanos saben que los del PRI, se han renovado, corrigen sus desaciertos, tienen visión de futuro.

Los mexicanos saben que para el PRI, PRIMERO es México, y primero es la vigencia nacional.

"No estacionarse"... ¿en dónde?

"No estacionarse"...¿¿¿en dónde???
Por Aldo Hernández

Tal vez estemos tan acostumbrados a vivir todos los días con el problema de la falta de estacionamiento que ya ni nos damos cuenta. Pero se trata sin duda de un problema grave que afecta directamente al desarrollo de las ciudades.

Para empezar se trata de un asunto que depende del Reglamento de Construcciones del Estado de Tamaulipas, documento que data de 1978, es decir que esta cumpliendo ya 31 años.

Y es aquí precisamente donde nos encontramos con el problema, la regulación al respecto es ridícula y es un homenaje a la ambigüedad. Lo único más o menos claro que se puede apreciar es en el Capítulo XV, Artículo 89 que dice: "La Dirección de Obras Públicas deberá exigir que los centros de reunión (cafeterías, restaurantes, centros nocturnos, bares, salones de fiestas y similares) cuenten con estacionamiento de vehículos apropiado". O sea ¿?¿?¿?

Es decir que este aspecto ha estado descuidado durante todo este tiempo, por ello los problemas que tenemos. Y es que pongámonos a analizar.

Pensemos en nuestros 10 restaurantes favoritos en Reynosa que no se encuentren en centros comerciales (Como el Applebees, Chillis u otros por el estilo) ¿Tienen estacionamiento o tenemos que dejar el vehículo en la calle?

Hagamos lo mismo con los centros nocturnos (antros vaya). Aquí hay relativamente pocos en la ciudad, ¿Cuál tiene estacionamiento propio? Y no valen aquellos que dicen que tienen estacionamiento y que como quiera cobran por su uso.

Es más, no nos vamos lejos, tan mal esta la legislación al respecto que ni siquiera Edificios públicos como la Presidencia municipal o la Procuraduría de Justicia tienen estacionamiento. Las nuevas oficinas del Gobierno de Tamaulipas y la Policía Preventiva sí tienen, pero no creo que sea suficiente.

Y este es solo un tema de muchos de los que están pendientes.

¿Por qué han sido tan irresponsables nuestras autoridades? ¿Para eso quieren los legisladores ser Diputados? ¿Para hacer nada?

Qué pasó con los Diputados por de mayoría relativa y plurinominales que como representantes de todos los tamaulipecos en el Congreso están obligados a atender temas como este en lugar de andar en broncas de grilla o haciéndole la barba a "Gober pechocho" (que cada quien se acomode su saco porque para todos hay).

¿Qué pasó con las Cámaras y organizaciones civiles que siempre aseguran estar preocupadas por sus representados?

Y lo peor aún...¿qué pasó con nosotros los ciudadanos que no hemos alzado la voz ni una sola vez para jalarle las orejas a nuestros Diputados?

Mujer

MUJER (Guajira)

Mujer, si te han crecido las ideas
de ti van a decir cosas muy feas
que, que no eres buena
que, que si tal cosa
que cuando callas
te ves mucho más hermosa.

Mujer, espiga abierta entre pañales
cadena de eslabones ancestrales
ovario fuerte
di, di lo que vales
la vida empieza
donde todos son iguales

Mujer, si te han crecido las ideas
de ti van a decir cosas muy feas
cuando no quieras
ser incubadora
dirán no sirven
estas mujeres de ahora.

Mujer, semilla, fruto, flor, camino
pensar es altamente femenino
hay en tu pecho
dos manantiales
fusiles blancos
y no anuncios comerciales.

Angela Jarnes, antes Manuela
mañana es tarde y el tiempo apremia.

Letra y Música: Gloria Martín

Nuestros impuestos estan trabajando


sábado, 7 de marzo de 2009

Divertimento provinciano para un viernes ayuno de políticas

De santos y herejías
Por Eloy Garza González / MARZO 06, 2009

DIVERTIMENTO PROVINCIANO PARA UN VIERNES AYUNO DE POLÍTICA

Salí hace unos días al interior del estado, o sea, a la provincia de la provincia. A la mitad del camino tropiezo con unas señoras que venden hojarascas y semitas en un puesto improvisado. Como no los conozco paso de largo. Entonces una voz irónica me dice:

--¡Muy buenas!—

Las señoras marchantas me han dado una lección de cortesía, o sea, una provinciana enseñanza de urbanidad. Al decir “muy buenas”, han querido significar que yo debía haberles dirigido anteriormente este saludo: “Buenas tardes”.

Me dispongo aprovechar la lección y sigo mi camino. Me desconcierta un poco esto de que, en Cerralvo, tenga uno que hacer más cortesías que en Monterrey, pero me resigno. La tarde es buena, como querían las señoras que yo se los dijera. A un margen del camino, un campesino trabaja amorosamente el campo.

--Buenas tardes—le grito.

El campesino suspende por un rato la labor y se apoya en el azadón, según la pintoresca usanza del campo.

--¿Me dijo buenas tardes?

--Sí, ¿por?

El hombre se echa a reír. “Pero qué es esto” -- me digo yo – “unas señoras acaban de enojarse conmigo porque no las saludo y ahora este hombre se burla de mi saludo”.

--Para mí –añade el campesino—todavía son días.

--Pues entonces buenos días – concluyo yo.

El campesino entonces no tiene nada que objetar y me contesta religiosamente:

--Santos y buenos nos los dé Dios.

Hago con minuciosidad el relato de estos hechos para señalar la costumbre que tiene la gente de Cerralvo de rectificar a uno el saludo. Ya que uno tiene la atención de saludar a otro, ¿qué más le da al otro que le diga uno “buenos días”, “buenas tardes” o “buenas noches”? Y se habla todavía de la ceremoniosidad de los regiomontanos.

En Monterrey nadie le pone defectos a un saludo, por intempestivo que este sea y ni siquiera cuando uno le pide al cantinero de turno la etiqueta negra del estribo. Hay que considerar que entre la mañana y la tarde, así como entre la tarde y la noche, dista siempre un espacio medio de dos o tres horas.

Durante este espacio, el que saluda en Monterrey pude hacerlo indistintamente a nombre de una u otra parte del día. Es una costumbre inspirada en la tolerancia y uno se lo recomienda a los pueblos como Cerralvo, porque sin ella, el saludo se hace muy difícil, sobre todo para un hombre con amor propio que no admite rectificaciones.

eloygarza@lostubos.com
eloygarza@yahoo.com

Y Dios me hizo mujer

Y DIOS ME HIZO MUJER

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.

Gioconda Belli.

Lente obscuro...


Derechos de autor y autores chuecos


La Tenencia del PRI

La Tenencia del PRI
Visión Empresarial
Por Jorge Pensado Robles


Como la magistral obra de Gabriel García Márquez escrita en 1981, la salida de Luís Téllez de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes era la “Crónica de una muerte anunciada”.

La guapa licenciada egresada de la prestigiada Escuela Libre de Derecho, Purificación Carpinteyro Calderón ---que no tiene parentesco alguno con el Presidente--- literalmente se salió con la suya.

Primero expuso al Secretario Téllez con la grabación de una conversación que en realidad no tiene nada nuevo o trascendente, ---es algo que sabemos desde siempre los mexicanos---, los presidentes de gobiernos del pasado tricolor se robaban la partida secreta, más con ello amenazaba sacar al aire otras grabaciones realmente comprometedoras.

Partida presupuestal millonaria que era usada para el gasto discrecional del gobernante en turno. De ella podían disponer libremente y servía para intereses turbios o simplemente se la robaban, cual el caso que señala el ex secretario Téllez de su ex jefe Carlos Salinas de Gortari, hoy el cual con ese dinero y el producto de ello está tratando de desestabilizar al país para reposicionar al PRI y regresar a los Pinos con su candidato Peña Nieto.

Pues así como esa partida secreta, los gobiernos estatales y municipales se enbuchacan 22 mil millones de pesos producto de la tenencia, impuesto que se creó con la justificación de apoyar a las olimpiadas, gravamen que a los legisladores se les olvidó derogar una vez subsanada esa inversión,

Juegos Olímpicos que sin duda alguna posicionaron a México en esferas internacionales en los ya lejanos años del 68.

Pues con el ingreso de esa contribución, los gobernantes en turno organizan todo tipo de eventos suntuarios o inútiles, ya que su gasto no está sujeto a programa alguno y menos es transparentado.

Simplemente se lo pueden hasta robar, como la partida secreta que se derogó desde que los mexicanos nos decidimos a generar un cambio en el 2000.

Tenencia que de inmediato que se supo se proponían derogar los legisladores del PAN, ---como es el compromiso presidencial de Felipe Calderón---, los gobernadores principalmente de estados priístas se les pararon los pelos de punta, ya que significaría menos dinero para sus campañas políticas o gustitos propios de un faraón.

Los legisladores federales del PRI incongruentemente, ya que van en contra del sentir popular, salieron a la defensa de la tenencia argumentando que es una propuesta electorera, que se aprobó derogarla hasta el 2012 y adelantarla en plenas campañas políticas sería populista y le daría ventaja al gobierno panista.

Recaudación millonaria que en nada beneficia a los contribuyentes.

Cualquiera estaría de acuerdo en pagarla si viéramos calles sin baches, vialidades fluidas, señalización acorde con el alto volumen de vehículos que transitan por las ciudades.

Mas en lugar de ver y palpar beneficios, vemos como cada gobernante en turno y su sequito se hacen multimillonarios, construye palacetes, tiene un gasto personal exorbitante, o simplemente lo despilfarra en cabalgatas, recorridos de motos, artistas exuberantes, ferias, festivales, viajes o publicidad que sólo ensalza el culto a la personalidad .

La propia crisis económica por la que atravesamos exige que todos hagamos un esfuerzo por disminuir gastos, más al gobierno estatal parece eso no es su prioridad ya que tiene miles de contribuyentes a quienes exprimir, y una buena señal de sensibilidad política y social, sería ver acciones concretas, como derogar el impuesto a la tenencia, que ayuden a la economía familiar.

Es un impuesto que todos los mexicanos reprochamos, ---así como a los políticos corruptos---, que quisiéramos desde hace mucho tiempo se derogara, es absurda, y es el único país en el mundo que se cobra como tal.

Así que electorera o no, pero que la quiten, y con ella el impuesto de nómina y el ISAN. Impuestos absurdos en tiempos de crisis, que sangran y ofenden a los mexicanos honestos.

pensadorobles@yahoo.com.mx.

Veo un México

VEO UN MEXICO

Compañeras y compañeros de partido;
Compatriotas:
Aquí está el PRI con su fuerza. Aquí está el PRI con sus organizaciones; está con su militancia, está con la sensibilidad de sus mujeres y de sus hombres. Aquí está el PRI con su recia vocación política. Aquí está el PRI para alentar la participación ciudadana.
Aquí está el PRI para mantener la paz y la estabilidad del país, para preservar la unidad entre los mexicanos. Aquí está el PRI en pie de lucha. Aquí está el PRI celebrando un año más de intensa actividad política.
Aquí está el PRI que reconoce los logros, pero también el que sabe de las insuficiencias, el que sabe de los problemas pendientes.
Aquí está el PRI que reconoce que la modernización económica sólo cobra verdadero sentido, cuando se traduce en mayor bienestar para las familias mexicanas y que para que sea perdurable debe acompañarse con el fortalecimiento de nuestra democracia. Esta es la exigencia que enfrentamos y a ella responderemos con firmeza.
El PRI reconoce su responsabilidad y ésta es de la mayor importancia para el avance político de México. Los priístas sabemos que ser herederos de la Revolución Mexicana es un gran orgullo, pero ello no garantiza nuestra legitimidad política. La legitimidad debemos ganarla día con día, con nuestras propuestas, con nuestras acciones, con nuestros argumentos.
Como Partido, tuvimos un nacimiento que a todos nos enorgullece: el PRI evitó que México cayese en el círculo vicioso de tantos países hermanos de Latinoamérica, que perdieron décadas entre la anarquía y la dictadura.
La estabilidad, la paz interna, el crecimiento económico y la movilidad social, son bienes que hubieran sido inimaginables sin el PRI.
Pero nuestra herencia debe ser fuente de exigencia, no de complacencia ni de inmovilismo. Sólo los partidos autoritarios pretenden fundar su legitimidad en su herencia. Los partidos democráticos la ganamos diariamente.
Amigas y amigos del partido:
Surgimos de una Revolución que hoy sigue ofreciendo caminos para las reivindicaciones populares. A sus principios de democracia, de libertad y de justicia es a los que nos debemos.
Los ideales de la Revolución Mexicana inspiran las tareas de hoy. La Revolución Mexicana, humanista y social, nos exige y nos reclama. La Revolución Mexicana es todavía hoy nuestro mejor horizonte.
Encabezaremos una nueva etapa en la transformación política de México. Sabemos que en este proceso, sólo la sociedad mexicana tiene asegurado un lugar. Los partidos políticos tenemos que acreditar nuestra visión.
En esta hora, la fuerza del PRI surge de nuestra capacidad para el cambio, de nuestra capacidad para el cambio con responsabilidad. Así lo exige la Nación.
Nuestra visión y nuestra vinculación histórica con el gobierno nos aseguró la oportunidad de participar en los grandes cambios del país. La fuerza del gobierno fue en buena medida la fuerza de nuestro Partido. Pero hoy el momento es otro: sólo nuestra capacidad, nuestra propia iniciativa, nuestra presencia en la sociedad mexicana y nuestro trabajo, es lo que nos dará fortaleza.
Nadie podrá sustituir nuestro esfuerzo. Nadie podrá asegurarnos un papel en la transformación de México si nosotros no luchamos por él, si nosotros no lo ganamos ante los ciudadanos.
Quedó atrás la etapa en que la lucha política se daba, esencialmente, hacia el interior de nuestra organización y no con otros partidos. Ya pasaron esos tiempos.
Hoy vivimos en la competencia y a la competencia tenemos que acudir; para hacerlo se dejan atrás viejas prácticas: las de un PRI que sólo dialogaba consigo mismo y con el gobierno, las de un partido que no tenía que realizar grandes esfuerzos para ganar.
Como un partido en competencia, el PRI hoy no tiene triunfos asegurados, tiene que luchar por ellos y tiene que asumir que en la democracia sólo la victoria nos dará la estatura a nuestra presencia política.
Cuando el gobierno ha pretendido concentrar la iniciativa política ha debilitado al PRI. Por eso hoy, ante la contienda política, ante la contienda electoral, el PRI, del gobierno, sólo demanda imparcialidad y firmeza en la aplicación de la ley. ¡No queremos ni concesiones al margen de los votos ni votos al margen de la ley!
No pretendamos sustituir las responsabilidades del gobierno, pero tampoco pretendamos que el gobierno desempeñe las funciones que sólo a nosotros, como partido, nos corresponde desempeñar.
Hoy estamos ante una auténtica competencia. El gobierno no nos dará el triunfo: el triunfo vendrá de nuestro trabajo, de nuestro esfuerzo, de nuestra dedicación.
Los tiempos de la competencia política en nuestro país han acabado con toda presunción de la existencia de un partido de Estado. Los tiempos de la competencia política son la gran oportunidad que tenemos como partido para convertir nuestra gran fuerza en independencia con respecto del gobierno.
Hoy somos la opción que ofrece el cambio con responsabilidad. Somos la opción que mejor conoce lo que se ha hecho. Que sabe de los resultados de sus programas, de sus aciertos y de sus errores.
Somos la opción capaz de conservar lo que ha tenido éxito y somos la opción de encontrar nuevos caminos de solución para los problemas pendientes.
No entendemos el cambio como un rechazo indiscriminado a lo que otros hicieron. Lo entendemos como la capacidad para aprender, para innovar, para superar las deficiencias y los obstáculos.
¡Cambiemos, sí! ¡Cambiemos! ¡Pero hagámoslo con responsabilidad, consolidando los avances reales que se han alcanzado, y por supuesto, manteniendo lo propio: nuestros valores y nuestra cultura!
¡México no quiere aventuras políticas!. ¡México no quiere saltos al vacío!. ¡México no quiere retrocesos a esquemas que ya estuvieron en el poder y probaron ser ineficaces!. ¡México quiere democracia pero rechaza su perversión: la demagogia!
Ofrecemos cambio con rumbo y responsabilidad, con paz, con tranquilidad. Se equivocan quienes piensan que la transformación democrática de México exige la desaparición del PRI.
No hemos estado exentos de errores, pero difícilmente podríamos explicar el México contemporáneo sin la contribución de nuestro partido. Por eso, pese a nuestros detractores y a la crítica de nuestros opositores, somos orgullosamente priístas.
Debemos admitir que hoy necesitamos transformar la política para cumplirle a los mexicanos.
Proponemos la reforma del poder para que exista una nueva relación entre el ciudadano y el Estado. Hoy, ante el priísmo de México, ante los mexicanos, expreso mi compromiso de reformar el poder para democratizarlo y para acabar con cualquier vestigio de autoritarismo.
Sabemos que el origen de muchos de nuestros males se encuentra en una excesiva concentración del poder. Concentración del poder que da lugar a decisiones equivocadas; al monopolio de iniciativas; a los abusos, a los excesos. Reformar el poder significa un presidencialismo sujeto estrictamente a los límites constitucionales de su origen republicano y democrático.
Reformar el poder significa fortalecer y respetar las atribuciones del Congreso Federal.
Reformar el poder significa hacer del sistema de impartición de justicia, una instancia independiente de la máxima respetabilidad y certidumbre entre las instituciones de la República.
Reformar el poder significa llevar el gobierno a las comunidades, a través de un nuevo federalismo. Significa también nuevos métodos de administración para que cada ciudadano obtenga respuestas eficientes y oportunas cuando requiere servicios, cuando plantea sus problemas, o cuando sueña con horizontes más cercanos a las manos de sus hijos.
Estos son mis compromisos con la reforma del poder. Es así como yo pienso que cada ciudadano tendrá más libertades, más garantías, para que sus intereses sean respetados; para gozar de seguridad y de una aplicación imparcial de la ley.
Los priístas creemos en el cambio con responsabilidad.
Por eso es que hemos hecho nuevas propuestas, que hemos asumido nuevas tareas. Por eso es que convocamos - antes que nadie - a un debate entre los candidatos a la Presidencia de la República.
Hemos alentado acuerdos entre partidos; hemos planteado revisar el listado electoral; hemos solicitado la participación de observadores en todo el proceso electoral y la integración de un sistema de resultados oportunos.
Por eso es que también hemos resuelto dar transparencia a todos nuestros gastos.
Estamos por elegir candidatos a diversos cargos de elección popular.
Amigas y amigos:
Tenemos que aprovechar este proceso para darle mayor fuerza a nuestra organización. Todos los priístas tenemos una tarea que cumplir, todos tenemos una responsabilidad que asumir.
No queremos candidatos que, al ser postulados, los primeros sorprendidos en conocer su supuesta militancia, seamos los propios priístas.
Asumimos todos estos compromisos de reforma republicana, de reforma democrática y federal; de reforma de los procedimientos y de su contexto; de reforma interna del PRI.
Y lo hacemos porque somos conscientes que la sociedad mexicana ha cambiado y que demanda en consecuencia un cambio en las prácticas políticas. El PRI participará con civilidad y con respeto a nuestro pluralismo en las elecciones del 21 de agosto.
Como candidato del PRI a la Presidencia de México reafirmo mi compromiso indeclinable con la transformación democrática de México.
Que se entienda bien: ese día sólo podrá haber un solo vencedor. Sólo es admisible el triunfo claro, inobjetable, del pueblo de México.
Y para que el pueblo de México triunfe el 21 de agosto, los partidos políticos - todos - tendremos que sujetarnos a la ley y sólo a ella, sin ventajas para nadie, sin prepotencias, sin abusos y sin arbitrariedades.
Por ello, congruente con mi exigencia de una elección democrática, aspiro a que el Congreso de la Unión decida las reformas electorales que procedan, siempre a partir de los consensos que los partidos hemos venido construyendo en el marco del Acuerdo por la Paz, la Justicia y la Democracia, firmado el 27 de enero.
Aspiro a que juntos ampliemos la autonomía y afiancemos la imparcialidad de nuestros organismos electorales, a fin de que la voluntad popular y sólo ella, determine los resultados de los comicios.
Confiabilidad, certeza, regularidad y limpieza electorales no pueden seguir siendo sólo aspiraciones, tienen que ser realidades que se impongan en las conciencias de los ciudadanos. De ahí nuestro compromiso con la participación de observadores en el proceso electoral.
La elección es de la sociedad y por tanto no puede ser un asunto cerrado. Su transparencia exige de la participación de observadores y no excluye que de ella pueda darse el más amplio testimonio, tanto por parte de nuestros ciudadanos como de visitantes internacionales. De ninguna manera tenemos por qué mirar con temor a quienes desean conocer la naturaleza de nuestros procesos democráticos.
Nuestras elecciones - y lo digo con pleno convencimiento - no tendrán vergüenzas qué ocultar.
El PRI estará al frente del avance democrático de México, asumiendo sus responsabilidades y respondiendo a las exigencias de la sociedad mexicana.
En estos meses de intensos recorridos por todo el país, de visita a muchas comunidades, de contacto y diálogo con mi Partido y con la ciudadanía entera, me he encontrado con el México de los justos reclamos, de los antiguos agravios y de las nuevas demandas; el México de las esperanzas, el que exige respuestas, el que ya no puede esperar.
Ese es el México que nos convoca hoy; ese es el México que convoca a mi conciencia; ese es el México al que habremos de darle seguridad, al que habremos de darle rumbo en la nueva etapa del cambio.
Yo veo un México de comunidades indígenas, que no pueden esperar más a las exigencias de justicia, de dignidad y de progreso; de comunidades indígenas que tienen la gran fortaleza de su cohesión, de su cultura y de que están dispuestas a creer, a participar, a construir nuevos horizontes.
Yo veo un México de campesinos que aún no tienen las respuestas que merecen. He visto un campo empobrecido, endeudado, pero también he visto un campo con capacidad de reaccionar, de rendir frutos si se establecen y se arraigan los incentivos adecuados.
Veo un cambio en el campo; un campo con una gran vocación productiva; un campo que está llamado a jugar un papel decisivo en la nueva etapa de progreso para nuestro país.
Yo veo un México de trabajadores que no encuentran los empleos ni los salarios que demandan; pero también veo un México de trabajadores que se han sumado decididamente al esfuerzo productivo, y a los que hay que responderles con puestos de trabajo, con adiestramiento, con capacitación y con mejores salarios.
Yo veo un México de jóvenes que enfrentan todos los días la difícil realidad de la falta de empleo, que no siempre tienen a su alcance las oportunidades de educación y de preparación. Jóvenes que muchas veces se ven orillados a la delincuencia, a la drogadicción; pero también veo jóvenes que cuando cuentan con los apoyos, que cuando cuentan con las oportunidades que demandan, participan con su energía de manera decisiva en el progreso de la Nación.
Yo veo un México de mujeres que aún no cuentan con las oportunidades que les pertenecen; mujeres con una gran capacidad, una gran capacidad para enriquecer nuestra vida económica, política y social. Mujeres en suma que reclaman una participación más plena, más justa, en el México de nuestros días.
Yo veo un México de empresarios, de la pequeña y la mediana empresa, a veces desalentados por el burocratismo, por el mar de trámites, por la discrecionalidad en las autoridades. Son gente creativa y entregada, dispuesta al trabajo, dispuesta a arriesgar, que quieren oportunidades y que demandan una economía que les ofrezca condiciones más favorables.
Yo veo un México de profesionistas que no encuentran los empleos que los ayuden a desarrollar sus aptitudes y sus destrezas.
Un México de maestras y de maestros, de universitarios, de investigadores, que piden reconocimiento a su vida profesional, que piden la elevación de sus ingresos y condiciones más favorables para el rendimiento de sus frutos académicos; técnicos que buscan las oportunidades para aportar su mejor esfuerzo.
Todos ellos son las mujeres y los hombres que mucho han contribuido a la construcción del país en que vivimos y a quienes habremos de responderles.
Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales.
Veo a ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan. Ciudadanos que aún no tienen fincada en el futuro la derrota; son ciudadanos que tienen esperanza y que están dispuestos a sumar su esfuerzo para alcanzar el progreso.
Yo veo un México convencido de que ésta es la hora de las respuestas; un México que exige soluciones. Los problemas que enfrentamos los podemos superar.
Yo me propongo encabezar un gobierno para responderle a todos los mexicanos. El cambio con rumbo y con responsabilidad no puede esperar.
Manifiesto mi más profundo compromiso con Chiapas. Por eso debemos escuchar todas las voces, no debemos admitir que nadie monopolice el sentimiento de los chiapanecos.
Expreso mi solidaridad a todos aquellos chiapanecos que aun no han dicho su verdad, a todos aquellos que tienen una voz que transmitir y a todos aquellos que tienen una palabra que expresar.
Debemos de asumir y debemos de decidir. Debemos de decidir si nos asumimos plenamente como una sociedad plural o si concesionamos sólo a algunos la interlocución de nuestros intereses.
Chiapas es un llamado a la conciencia de todos los mexicanos. Pero nuestra propuesta de cambio, no se limita a responderle solamente a Chiapas. Le queremos responder a todos los mexicanos, a los de todos los pueblos, a los de todos los barrios, a los de todas las comunidades.
Queremos cumplirle a los chiapanecos, pero también a los mexicanos de la Huasteca, a los de La Laguna, a los de la Montaña de Guerrero, a los de la Sierra Norte de Puebla, a los de Tepito o a los de las barrancas de Alvaro Obregón, aquí en el Distrito Federal; a los del puerto de Anapra, en Ciudad Juárez, Chihuahua; a los de la Colonia Insurgentes, en Guadalajara, Jalisco; o a los de San Bernabé, en Monterrey, Nuevo León.
Mi compromiso es con todos los mexicanos; mi compromiso es luchar contra la desigualdad y evitar crear nuevos privilegios de grupo o de región.
Los mexicanos ante el conflicto hemos ratificado nuestra unidad esencial bajo una bandera y nuestro ánimo de concordia.
Nuestras instituciones probaron su legitimidad y su eficacia. De la solución del conflicto, han salido fortalecidas.
Desde aquí manifiesto mi reconocimiento al Ejército Mexicano por su patriotismo, lealtad y entrega en la defensa del interés y la unidad nacionales.
Frente a Chiapas los priístas debemos de reflexionar. Como partido de la estabilidad y la justicia social, nos avergüenza advertir que no fuimos sensibles a los grandes reclamos de nuestras comunidades; que no estuvimos al lado de ellas en sus aspiraciones; que no estuvimos a la altura del compromiso que ellas esperaban de nosotros.
Tenemos que asumir esta autocrítica y tenemos que romper con las prácticas que nos hicieron una organización rígida. Tenemos que superar las actitudes que debilitan nuestra capacidad de innovación y de cambio.
Recuperemos nuestra iniciativa, recuperemos nuestra fuerza, para representar las mejores causas, para ofrecer los caminos de la paz, para responder ante las injusticias.
Recuperemos esos valores. Hagámoslo en esta campaña. Empecemos por afirmar nuestra identidad, nuestro orgullo militante y afirmemos nuestra independencia del Gobierno.
Es la hora de un nuevo impulso económico; es la hora de crecer sin perder la estabilidad financiera ni la estabilidad de precios. La economía, más allá de las metas técnicas, tiene que estar al servicio de los mexicanos.
Por eso, el nuevo crecimiento económico tiene que ser distribuido con mayor equidad, con empleos crecientes, con ingresos suficientes.
Que no nos quepa la menor duda: México cerrará este siglo con una economía mucho más fuerte. Existen las condiciones para hacerlo, la sociedad lo demanda.
La tarea del crecimiento con estabilidad será de todos los mexicanos.
Es la hora de la confianza para todos, la de traducir las buenas finanzas nacionales, en buenas finanzas familiares.
Es la hora de convertir la estabilidad económica en mejores ingresos para el obrero, en mejores ingresos para el campesino, para el ganadero o para el comerciante, para el empleado o para el oficinista, para el artesano o el profesionista, para el intelectual y para las maestras y los maestros de México.
Es la hora de los apoyos efectivos y del impulso al esfuerzo que realizan las mujeres y los hombres al frente de micro, pequeñas y medianas empresas. Que se les lleve a superar sus dificultades, que se les apoye a ampliar sus negocios con mejores tecnologías para que sean más competitivos en los mercados.
Es la hora del gran combate a la desigualdad, es la hora de la superación de la pobreza extrema, es la hora de la garantía para todos de educación, de salud, de vivienda digna. Esa es la reforma social de la que hablé en Huejutla.
Es la hora de hacer justicia a nuestros indígenas, de superar sus rezagos y sus carencias; de respetar su dignidad. Como lo dije en San Pablo Guelatao, Oaxaca: es la hora de celebrar un nuevo pacto del Estado mexicano con las comunidades indígenas.
Es la hora de nuevas oportunidades para el campo de México, como lo comprometí en Anenecuilco, Morelos. Es la hora de enfrentar con decisión y con firmeza la pobreza, y mejorar los niveles de vida de los campesinos.
Es la hora de que el Artículo 27 de la Constitución se exprese en bienestar, en justicia, en libertad para los hombres del campo. Y es la hora de acabar para siempre con todo vestigio de latifundio; es la hora de dar certidumbre al ejido, a las tierras comunales y a la pequeña propiedad.
Es la hora de impulsar la reforma agraria para nuestro tiempo. Es la hora de promover más y mejor inversión en el campo; de alentar de manera mejor y más eficaz, con libertad, la participación de los campesinos.
Es la hora de dar solución a los problemas de la cartera vencida en el campo, del crédito escaso y caro.
Es la hora de asociar los esfuerzos de los productores; es la hora de constituir más cajas de ahorro, más uniones de crédito y de poner en marcha nuevos mecanismos de comercialización.
Es la hora de las regiones de México, para aprovechar mejor los recursos, para aprovechar mejor la capacidad y el talento de cada una de las comunidades del país, de cada ciudad de nuestro país, de cada estado de la República.
Un desarrollo regional que abra las esperanzas de cada rincón de México, que canalice recursos para mantener la infraestructura carretera, ferroviaria, portuaria, hidráulica y energética.
Es la hora de superar la soberbia del centralismo, como lo dije en Jalisco; de apoyar decididamente al municipio. Es la hora de un nuevo Federalismo; es la hora de dotar de mayor poder político y financiero, a nuestros estados, como lo dije en Tabasco; es la hora de garantizar plenamente la conservación de nuestros recursos naturales, de nuestro medio ambiente, de nuestra ecología.
Es la hora de una educación nacionalista y de calidad; es la hora de una educación para la competencia; es la hora de nuestras escuelas, de nuestros tecnológicos; es la hora de la universidad pública en México; es la hora de la gran infraestructura para la capacitación de todos los mexicanos que quieran progresar.
La educación es nuestra más grande batalla para el futuro. A ella destinaremos mayores recursos.
Es la hora de reformar el poder, de construir un nuevo equilibrio en la vida de la República; es la hora del poder del ciudadano. Es la hora de la democracia en México; es la hora de hacer de la buena aplicación de la justicia el gran instrumento para combatir el cacicazgo, para combatir los templos de poder y el abandono de nuestras comunidades.
¡Es la hora de cerrarle el paso al influyentismo, a la corrupción y a la impunidad!
Es la hora de la Nación. Es la hora de ser fuertes todos haciendo fuerte a México. Es la hora de reafirmar valores que nos unen. Es la hora del cambio con rumbo seguro para garantizar paz y tranquilidad a nuestros hijos.
La única continuidad que propongo es la del cambio; la del cambio que conserve lo valioso. Queremos un cambio con responsabilidad en el que no se olvide ningún ámbito de la vida nacional; queremos un cambio democrático para una mejor economía, para un mayor desarrollo social. Y hoy existen las condiciones para lograrlo; la sociedad lo demanda.
Hoy queda claro que los cambios no pueden ser ni marginales ni aislados. La vía del cambio corre en igual sentido y en igual intensidad y urgencia por el campo de la política, por el campo de la economía y del bienestar social.
Con firmeza, convicción y plena confianza, declaro: ¡Quiero ser Presidente de México para encabezar esta nueva etapa de cambio en México!
Amigas y amigos; amigas y amigos:
Asumo el compromiso de una conducción política para la confianza; una conducción política responsable, para llevar a cabo los cambios que requerimos, para cerrarle el paso a toda intención desestabilizadora, de provocación, de crisis, de enfrentamiento.
Haremos de nuestra capacidad de cambio el mejor argumento para convocar a la confianza de los mexicanos, para garantizar la paz, para fortalecer nuestra unidad.
Somos una gran Nación porque nos hemos mantenido básicamente unidos, pero con respeto a la pluralidad.
Queremos un México unido, queremos un México fuerte, queremos un México soberano. Un México de libertades, un México con paz, porque son amplios los cauces de la democracia y de la justicia.
Hay sitio para todos en el México por el que luchamos afanosamente.
Soy un mexicano de raíces populares. Soy un mexicano que ha recorrido en muchas ocasiones nuestro país, que no cesa de maravillarse ante la gran variedad y riqueza humana de nuestra patria y que no cesa tampoco de advertir carencias y dolores.
Me apasiona convivir, compartir, escuchar y comprender al pueblo al que pertenezco. Aprendo diariamente de sus actitudes francas, de sus actitudes sencillas.
Reitero que provengo de una cultura del esfuerzo y no del privilegio. Como mis padres, como mis abuelos, soy un hombre de trabajo que confía más en los hechos que en las palabras. Pero por eso mismo, soy un hombre de palabra, un hombre de palabra que la empeño ahora mismo para comprometerme al cambio que he propuesto: un cambio con rumbo y con responsabilidad.
El gran reclamo de México es la democracia. El país quiere ejercerla a cabalidad. México exige, nosotros responderemos.
Como Candidato a la Presidencia de la República, estoy listo también.
Demos nuestro mayor esfuerzo en ésta elección.
Vamos a echarle ganas.
No hay que bajar la guardia.
Vamos por la victoria.
Ganémosla con México y ganémosla para México.
¡ Que viva el PRI !
¡ Que viva México !

Luis Donaldo Colosio
Discurso pronunciado el 6 de marzo de 1994

miércoles, 4 de marzo de 2009

Jorge Pulido


TANGENTE
Por Oscar Díaz Salazar

Cuatro horas estuve esperando el desenlace de la asamblea del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la Republica Mexicana, en la que se renovó la dirigencia de la Sección 36 de ese gremio.

El ambiente de cansancio y crispación se rompió como por arte de magia… la magia del gas pimienta con el que se dispersó a los asistentes que llenaban el auditorio que poseen los petroleros en la colonia Aztlan de Reynosa.

Atestigüé, en esa accidentada tarde, las componendas que existen entre el gremio petrolero y las autoridades de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social. La toma de nota se extendió para validar una asamblea – que nunca se llevó a cabo formalmente – en la que se ungió como Secretario General de la Sección 36 del STPRM, al hoy Regidor del Ayuntamiento de Reynosa, Moisés Balderas Castillo.

Mi percepción, al final de ese día, fue que Jorge Pulido Avendaño, el dirigente petrolero que entregaba la estafeta al concluir su periodo estatutario como líder sindical, impuso por las malas a un sucesor a modo, a un tipo callado, de perfil muy bajo que le garantizaba seguir ejerciendo el poder en el gremio millonario de los trabajadores de PEMEX.

De principio no entendía porque “reventaron” la sesión y provocaron la desbandada con la activación de bombas de gas pimienta arrojadas por elementos de la Policía Estatal Preventiva, que fueron los guardianes del orden que vigilaron en esa ocasión.

Y no entendía el por qué recurrir a la violencia y la simulación, si se veía, en la forma que se agrupaban los contingentes de la corriente oficial (en ese momento alineada con Pulido) y el grupúsculo de disidentes, la correlación de fuerzas muy favorable al grupo en el poder.

Porque fui testigo presencial de la forma como llegó al cargo el nuevo Secretario General, Moisés Balderas, comprendí el gran enojo de Pulido al sentirse traicionado por quien fuera su chofer.

En una entrevista que posteriormente le hice, escuché a Pulido decir que el “Nacional” había intervenido en su contra para descomponerle las cosas en su Sección y neutralizarlo como posible aspirante a la Secretaria General del Sindicato a nivel nacional.

Mencionó los acuerdos para rotar la Secretaria General entre los liderazgos regionales del norte, centro y sur, y como Carlos Romero Deschamps había desconocido ese pacto.

Comentó que en la asamblea preparada para elegir a Moisés Balderas, a quien ya en ese momento señalaba de traidor y cobarde, estuvieron operando, coaccionando a los trabajadores y repartiendo dinero, algunos emisarios del líder nacional, que tenían la intención de derrotarlo o generar la violencia en la jornada para elegir a su sucesor.

Jorge Pulido, el líder que consiguió miles de “plantas” (plazas laborales definitivas) para sus seguidores, identificaba a Moisés como simple instrumento de las maniobras de quien era su sobrino, del sujeto al que acusó de ser el traidor mayor: Gumersindo Pulido.

Debo conservar la cinta de mi grabadora que registró la historia de la deslealtad de Gumersindo Pulido, contada por quien fuera su protector durante muchos años.

“Yo lo metí a trabajar a PEMEX, yo lo hice de planta, yo lo traje de su rancho, yo le conseguí el trabajo en Reynosa, yo lo metí al Sindicato, yo lo impulse para tal cargo, yo gestione su ascenso laboral, yo pedí que estuviera en tal cartera, yo lo recomendé para que se fuera al nacional….” Esto me dijo Jorge Pulido.

“Es un cobarde… se esconde y huye por la puerta trasera de los restaurantes a los que yo llego”… muchos detalles como este me platicó el líder traicionado.

Al tiempo, luego de ser traicionado por su sobrino y su chofer, fue encarcelado por un incidente que pudo ser prefabricado… pudo ser inventado, como inventaron la asamblea que en realidad nunca se llevo a cabo.

Jorge Pulido supo del poder, cuando el poder le favorecía… y también supo lo que es ser perseguido por los poderosos, supo de los litigios amañados, de la invención de delitos para perjudicarlo… y pasó por la amarga experiencia del encierro en una cárcel.

Las rejas no lo doblegaron… tan pronto salió de la cárcel, se atrevió a acusar de malos manejos a los lideres del sindicato que lo habían encerrado en complicidad con las autoridades.

Su trayectoria de luces y sombras, su carácter fuerte y su valentía probada a lado y enfrente de los poderosos, su vida…. vio su fin en esta semana que recién concluyó.

Seguro estoy que en más de un hogar petrolero de Reynosa, habrá quien diga una oración en su memoria.

oscardiaz482@msn.com
oscardiaz482@gmail.com
oscardiazsalazar@yahoo.com.mx

Reynosa, Tamaulipas a 4 de marzo de 2009

Mujeres por el cambio, o por el cambio de mujeres

De santos y herejías
Por Eloy Garza González / MARZO 04, 2009

Ha dicho mi muy admirada María Elena Chapa en estos días triunfales que ella exigirá al próximo Gobierno que esté compuesto por el mismo número de mujeres que de hombres, o de mujeres al menos un 30 por ciento. En términos semejantes se pronuncia Dulce María Sauri. Y hasta Patricia Mercado. Y la Ley electoral no cuenta porque es muda.

Ahora bien, esto de atenerse a las matemáticas elementales y creer que en ellas reside la verdad o la justicia, es muy del estilo colegial de chicas como Patricia Mercado. Lo suyo es un culto estudiantil por los números. Es como si nos hubiese dicho: “en mi Gobierno habrá 13 secretarios pelones y 13 peludos”, o bien “13 secretarios cegatones y 13 con ojos de lince”. Lo mismo da.

La elección de la mujer bien basculeada o en número no es liberación femenina sino todo lo contrario, una conversión de la mujer en mercancía, al modo árabe. Un orientalismo más de los muchos que nos habitan en Monterrey, tierra semiárida como en Tánger, desde las pulgas que son como zocos árabes hasta el machismo que convoca afinidad de espíritus.

Pero la mujer, por el contrario, es muy fina, una mercancía muy sutil que no se puede contar ni medir y que de nada sirve elegirla como en básculas, como en los humillantes mercados del sexo. He aquí que las mujeres iniciaron una liberación en México y esa liberación va a resolverse en el comercio de mujeres políticas e intelectuales por docenas.

Siguiendo con este punto de vista femenino, es posible que Patricia Mercado si llegase a ser presidenta de México (Dios no lo quiera) repatríe a los inmigrantes de los Estados Unidos, pero con este criterio: 20 morenos, 20 aperlados, 20 chaparros y así. Así, al aplicar las tablas de multiplicar a la política en una simplificación bárbara y colegial que es el síntoma de toda una filosofía que deja mucho que desear.

Tenemos el conocimiento y la experiencia de que la mujer no es materia mercantil ni siquiera cuando hace oficio de sí misma, que es cuando más odia al que trae el dinero ya contado y cuando más desprecia al que no trae dinero. Las señoras secretarias como Josefina Vázquez Mota llegarán a serlo por sus personales y colectivos méritos, por su bibliografía (¡Dios mío hazme viuda, por favor!) y, en último caso, por sus amigos.

La paridad hombres/mujeres no es mérito ni es nada más que un infantilismo. Aquella mujer que se sienta y se sepa elegida para completar la paridad, vivirá su cargo de secretario bajo la permanente humillación de ese número que la aureola banalmente como la lotería aureola a los que les toca.

No cree uno que semejante regla de tres vaya a aplicarse nunca cabal ni razonablemente. Tenemos muchas mujeres que compiten con los hombres por delante o por detrás de ellos. Hay como una efervescencia de talentos y talantes femeninos renovando y perfumando la nueva vida nuevoleonesa.

Sería injurioso anular tanta riqueza en favor de la paridad, que es una cosa que hoy la muchacha o la madura no necesitan en absoluto para competir con el hombre, ya que ni siquiera se trata de competir sino sencillamente de convivir y colaborar.

Mucho nos tememos que la inteligencia en trámite de Patricia Mercado haya dado aquí su nota alta de simplificación. Patricia tiene en sí algo de niño que es su privilegio y su largo futuro, pero que puede ser también el lastre escolar de quien todo lo piensa en números. Dios nos guarde.

eloygarza@lostubos.com
eloygarza@yahoo.com

Hospitalidad tamaulipeca


Baja en impuesto de importacion de vehículos

Por Jinete Azul

Logro de Diputados panistas: baja el impuesto sobre la importación definitiva de automóviles.

Gracias a las gestiones iniciadas hace algunos días por los legisladores federales del PAN, se publicó un nuevo decreto que modifica la tasa impositiva que aplica para la importación de vehículos.

Este impuesto se había fijado en un 10 % mediante decreto publicado el 24 de Diciembre del 2008, pero fue modificado mediante otro decreto que se publicó el 2 de Marzo del 2009 y que entró en vigor al día siguiente de su publicación.

A partir del 3 de Marzo del presente año el impuesto sobre la importación definitiva de automóviles queda en un 3 %, tasa notablemente inferior a la que originalmente se había establecido.

Recordemos que debido a las manifestaciones y presiones que se dejaron sentir en contra del decreto publicado el pasado mes de Diciembre, la Secretaría de Hacienda había anunciado a finales de Enero una reducción del 30 % sobre el monto total a pagar con motivo de las importaciones definitivas, pero esta primer medida no dejó satisfechos a los comerciantes que se vieron afectados con la modificación del impuesto.

Los diputados federales de Acción Nacional leyeron bien la jugada y vieron en estos hechos la oportunidad de congraciarse con un importante sector de la población, sobre todo en la franja fronteriza, región en la que la importación de vehículos es toda una industria: loteros, hojalateros, pintores, tramitadores, refaccionarias, son algunos de los grupos que se dolieron con el incremento del citado impuesto y que se sintieron respaldados por la posición mostrada por los legisladores albiazules.

Es importante destacar que a muchos sorprendió la actitud asumida por los panistas en la Cámara de Diputados, toda vez que no es común ver a los militantes del Partido en el gobierno oponerse a un decreto del Ejecutivo Federal, y menos estamos acostumbrados a que le soliciten sus correligionarios al Presidente de la República que dé marcha atrás en una decisión ya tomada.

Bien por ellos…ya era hora que aprendieran un poco del timing político-electoral y que trataran de sacar tajada del trabajo legislativo que en el Palacio de San Lázaro realizan. Con este logro, y teniendo en puerta la desaparición de la tenencia vehicular - también propuesta por los diputados blanquiazules – se vislumbra harto pareja la lucha por la mayoría en la máxima tribuna de la nación.

Hagan sus apuestas. ¿PAN o PRI? Porque el PRD, nomás no pinta, ni amarillo ni negro…

martes, 3 de marzo de 2009

Instrucciones presidenciales


El trabajo previo a la campaña

TANGENTE
Por Oscar Díaz Salazar

Para llevar a cabo una campaña política de manera profesional, un trabajo proselitista con posibilidades de éxito, se deben cumplir una serie de requisitos, tareas, acciones, medidas y deberes que tienen que estar listos desde antes de que inicie formalmente la campaña.

Comparto con ustedes unas ideas sueltas, de tareas que he observado en algunas de las campañas que he atestiguado.

La lista, que podrá complementar y enriquecer el mas modesto de los estrategas de campaña, tiene el propósito de hacerles ver lo sobrado que se sienten – ¿o lo entregado que están? – los jerarcas del Partido Acción Nacional, que han decidido no emplear el tiempo de precampaña, esa etapa que a partir de este proceso electoral está reglamentada por el COFIPE.

Mientras los panistas del DF deshojan la margarita y esconden con pudor el dedo que señalará a sus candidatos, los priistas, e incluso los perredistas, ya andan trabajando para ganarse el favor de los electores.

Dicen que para todo dicho popular hay un contradicho… y con este razonamiento les digo que en política es más viable que Dios le ayude al que madruga… a que retarde el amanecer para fastidiar a los que se levantan temprano.

Comparto con ustedes la lista de pendientes mínimos que deben atender los candidatos, si piensan hacer una campaña de deveras…

Tomarse la fotografía oficial de la campaña.

Seleccionar a los colaboradores y asignarles puestos, repartiendo de la mejor forma a los amigos, los espontáneos, los compromisos, los recomendados, los profesionales, los que le saben, los pagados etc.

Juntar los documentos para el registro, tramitar los papeles que hacen falta, conseguir actas de nacimiento originales, tramitar las constancias de domicilio, notariar copias, recabar firmas etc.

Redactar la propuesta de campaña y leer y aprender la plataforma legislativa del Partido.

Vestir “adornar” el vehiculo de la campaña.

Crear, inventar o adoptar (copiar) un saludo, lema, jingle, logo y frases.

Adquirir vestuario apropiado para los actos formales, entrevistas de prensa, caminatas, cenas, mítines, eventos deportivos, etc.

Reclutar a los casilleros, representantes generales, encargados territoriales y personal auxiliar.

Detectar simpatizantes y reclutar a los promotores que se encargaran de sacar a votar a los del mismo partido (estructura territorial)

Conjuntar equipo de abogados para la defensa jurídica antes, durante y posterior a la jornada electoral.

Contratar equipo de prensa… o improvisar al equipo que tomara fotografías, filmara, grabara discursos y repartirá las notas para su publicación.

Conseguir vehículos y equipo de sonido (comprar) para perifoneo.

Contratar o reclutar entre los simpatizantes al equipo que se hará cargo de hacer proselitismo vía telefónica.

Reclutar a personal pagado o colaboradores para trabajar en la campaña de envío de cartas.

Organizar centro de cómputo y reclutar operadores de computadora para implementar campaña por Internet, diseñar la pagina web del candidato y envío de mensajes.

Prepararse para los debates con los otros candidatos.

Prepararse para las entrevistas de prensa con temas especiales.

Organizar Comité de Financiadores.

Diseño de la propaganda, afiches, calcas y demás elementos gráficos.

Cotizar y contratar empresa para la producción de propaganda.

Reclutar cuadrilla de rotulistas para bardas y conseguir las bardas que se van a pintar con propaganda.

Conseguir edificio para el funcionamiento de Comité de campaña y acondicionarlo.

Crear y producir los mensajes que se van a transmitir por televisión.


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Bailando por un sueño


Amistad

AMISTAD I
(Fragmento)

Ser perdonado-tal vez, quizá para muchos- es más difícil porque implica el reconocimiento – y la humillación para quienes no han entendido todavía el amor- de haber fallado y de ser corregidos. Implica reconocer la necesidad que tenemos de ser completados por ese otro. Ser perdonados es regresar al amor, como el hijo pródigo que regresa al hogar. Allí está también otra diferencia. El padre del Evangelio sale al camino todos los días para esperar al hijo que se le fue y, cuando lo ve venir, no lo perdona regañándolo y humillándolo, sino acogiéndolo y engrandeciéndolo. No le permite siquiera que él se humille pidiendo el perdón, le basta que haya regresado al hogar. Porque no es necesario pedir perdón. Lo que importa es volver al amor. Porque el amor, si es verdadero, implica la fidelidad y es gratuito. El perdón, por tanto, siempre está implícito, siempre es mutuo y siempre debe ser gratuito, porque es expresión de la fidelidad.

Enrique Maza
Lo pleno y lo vacío
Ediciones Proceso
Seleccion de textos: Ing. Baltazar Díaz

La píldora del suicidio

De santos y herejías
Por Eloy Garza González / MARZO 03, 2009

Una amiga regiomontana que vive en Holanda me escribe que en ese país, el gobierno ha aprobado una píldora para el suicidio. Por lo pronto está restringida a los ancianos y defiende una regulación para limitar su uso a los que estén “cansados de vivir”. La medida es de gran impacto mediático.

Si sale una píldora para los cansados de vivir, será en Nuevo León la aspirina nuestra de cada día. ¿Usted conoce a algún regiomontano que no esté cansado de vivir? Lo normal en Monterrey es un cierto cansancio y como un asco de esa gente corrupta que ronda el Palacio Municipal de Maderito. Los nuevoleoneses, pueblo viejo, estamos mayormente cansados de vivir y buscamos esa Viagra inversa, la Viagra del balazo silencioso y por vía oral que nos deje tiesos para siempre.

Quizá los holandeses, que tienen menos historia y menos teología, puedan abstenerse de la píldora escéptica, de la píldora que mata dulcemente. Ellos son más partidarios de la vida y del queso. Pero el queso de que come toda su vida el regiomontano, sobre todo de la Indepe es la muerte, queso que huele ya a muerte desde la primera vez que lo probamos, y nos va acostumbrando al sabor de la cecina metafísica.

Aquí no se podría jugar con estas cosas de la píldora porque díganme ustedes si Fernando Margain, degradado, y Madero, derrotado, y Mauricio Fernández, calumniado, no sueñan con esa Viagra inversa de la siesta perpetua. Primero se habló de la muerte para incurables y sufrientes. Pero los holandeses se han pasado y están ya en la píldora del escepticismo, de la desgana, del “cansancio de vivir”. Son rubios, nobles y no conocen el spleen.

No es una píldora para nuevoleoneses de San Pedro, pueblo que vive del puro spleen, como gente pudiente que es, y se tomarían la píldora después de la siesta o del golf del Campestre. Querida amiga radicada en Holanda, tú eres raza mestiza y soportarás el cansancio de vivir, el cansancio de ser mexico-holandesa, y te tomarás la píldora elegantemente, como una inglesa perdida en el trópico.

Pero los regiomontanos en general, con las crisis económicas, los más de 60 mil desempleados de noviembre a la fecha sólo en este estado, los levantones semanales, los goles que le meten a Los Tigres, la nostalgia de un panismo truncado que no pudo ser, lo que sube el gas y el diesel, los muertos en carretera, todas las novias enamoradas de Luis Miguel, los occisos y ociosos, los regiomontanos digo/decía, hemos entrado en el spleen que antes, a principios del siglo XX solo era una moda parisina de alta alcurnia. Esperamos poco de la política y demasiado de los políticos.

Es menos estético suicidarse por cáncer que por cansancio de vivir. Decía un amigo (quien acabó suicidándose) que la muerte es sólo un ir perdiendo la costumbre de la vida. Yo quisiera llevarme flores a mí mismo todos los días, al cementerio, como aquel surrealista italiano.

Me duelen las manos de escribir verdades. Es la artrosis de conciencia. En Holanda ni siquiera necesitas ser anciano. Basta con acreditar el cansancio de vivir, que se acredita no yendo al fútbol y no viendo a María Julia por la tele. Pero los holandeses son de Holanda y sólo un regiomontano puede practicar sin escándalo el tedio de no morir.

eloygarza@lostubos.com
eloygarza@yahoo.com

Dr. Alfonso "Camaleón" de León




Camaleón. Del latín chamaeleon, y este del griego χαμαιλέων.


1. m. Reptil saurio de cuerpo comprimido, cola prensil y ojos de movimiento independiente. Se alimenta de insectos que caza con su lengua, larga y pegajosa, y posee la facultad de cambiar de color según las condiciones ambientales.



2. m. coloq. Persona que tiene habilidad para cambiar de actitud y conducta, adoptando en cada caso la más ventajosa.



Estas definiciones las encontramos en el Diccionario de la Lengua Española que edita la Real Academia Española y, según nuestra opinión muy personal, describen en forma por demás adecuada el Dr. Alfonso de León Perales.



Inició su carrera política en el PRI. Después de un trabajo discreto en la campaña por la presidencia municipal de Reynosa del también médico Serapio Cantú Barragán, el Dr. Alfonso de León logró obtener una Dirección en la SEDESOL municipal.



Poniéndose de tapete como es su costumbre, declamando poemas y cantando baladas rancheras, el Dr. de León Perales se fue ganando la confianza del mal llamado médico de los pobres; tanto se le fue metiendo por los ojos a su otrora jefe, que en la primera oportunidad que tuvo se coló hasta la posición de Secretario de Desarrollo Social.



Ya con ese estatus y sintiéndose el más querido de los políticos en Reynosa la tierrosa, creyó tener el derecho de exigir la candidatura a la alcaldía; así que cuando en el tricolor lo dejaron con el bat al hombro, buscó y encontró cobijo en el PAN de Cabeza de Vaca, quien con tal de amarrar el capital político del "Camaleón" le ofreció la diputación local por el distrito IX.



Gracias al descontento generalizado que provocó la administración de Serapio Cantú, a la influencia de los medios de comunicación y a la fuerza que traía en ese tiempo el exalcalde panista, el Dr. Alfonso de Léon ganó la diputación en el distrito sur de aquella ciudad fronteriza.



La historia reciente es más conocida: quiso ser candidato a la presidencia municipal por Acción Nacional, perdió por un amplio margen la contienda interna contra un bateador emergente como Gerardo Peña y se fue al PRD de candidato a alcalde, donde su votación cayó a la tercera parte de los sufragios obtenidos tres años atrás cuando contendió por una curul desde el albiazul.



Lo extraño de este caso es que a pesar de que el Dr. de León Perales renunció en plena campaña del 2007 a su militancia en el blanquiazul, a principios del 2008 lo premiaron con la Dirección del Hospital del ISSSTE en la ciudad calera, posición a la que ahora renuncia para irse a otra aventura electoral al PRD - en esta ocasión en busca de la Diputación Federal por el Distrito II.



¿Qué pensarán los panistas de todo esto? ¿Cuál lectura debemos darle a esta danza del "Camaleón"? ¿Acaso no les prometió Felipe Calderón Hinojosa en su campaña interna que él iba a preferir inexperiencia temporal al sabotaje permanente? Tal vez necesitan los panaderos que se castigue esta indisciplina partidista del Dr. Alfonso de León Perales, con una reprimenda ejemplar...como un nombramiento de subdelegado del IMSS, después de ayudarle a ganar al PRI estas elecciones intermedias.

lunes, 2 de marzo de 2009

Fe

Por Eloy Garza González / MARZO 02, 2009
Hasta hace algún tiempo, los regiomontanos teníamos de la palabra fe dos interpretaciones: por un lado, la entendíamos en su acepción religiosa, como la absoluta y firma convicción de que algo es verdad. Por otro lado, "La Fe" es, para todo efecto práctico y de reventón, un centro de espectáculos gruperos que está en el municipio de Guadalupe. Ambos significados pueden ser complementarios: para muchos vaqueros urbanos no hay más convicción de verdad que la música de Pesado, grupo que vale lo que pesa.

Pero recientemente ha llegado a Nuevo León un nuevo significado semántico que aún permanece ambiguo: el slogan “fe”, que aparece como pegote en la publicidad de un candidato a la gubernatura, del cual (por no pretender ser este un articulo político), no mencionaré más que sus siglas: Fernando Elizondo Barragán. ¿A qué se refiere este candidato cuando difunde la palabra fe? ¿A la primer sílaba de su nombre de pila? ¿A que se quiere imponer como religioso artículo de fe? ¿A que sus eventos de campaña los celebrará en ese conocido centro de espectáculos gruperos?

Sin ánimo de hacer exégesis del marketing político de Elizondo, o hermenéutica dado el caso (búsquese un diccionario para que el lector capte la ironía), se abre el espacio para propiciar una discusión pública sobre las creencias religiosas de éste como de los demás candidatos a la gubernatura (aunque el otro es nada mas Rodrigo Medina porque Livas no pasa de ser un chiste aburrido).

El tema de la fe debe ser una de los principales en toda campaña política de Nuevo León y en general de todo el mundo. No en balde Barack Obama titulo como "Faith" uno de los mejores capítulos de su libro "The audacity of hope". Al comenzar ese apartado, el ahora presidente de los Estados Unidos repasa el estado de la fe religiosa, no sólo la cristiana pero ésta en especial, de sus conciudadanos gringos. Para todos los regiomontanos nos debe interesar mucho la posición religiosa de Obama, sobre todo si tenemos adherido al parabrisas del coche la fe de Elizondo.

Traduzco libremente: "Cada día miles de americanos se ocupan de sus tareas cotidianas -llevar a los chicos a la escuela, conducir a la oficina, ir a las reuniones de negocios, hacer la compra, intentar cumplir con sus dietas- y llegan a darse cuenta de que algo les falta. [...] Necesitan un sentido de propósito, un arco narrativo para sus vidas, algo que les libre de la soledad crónica o que les levante por encima de los trabajos incesantes y agotadores de la vida diaria. Necesitan una seguridad de que alguien out there, ahí fuera, se ocupa de ellos y los escucha. Una seguridad de que su destino no es sólo viajar por una larga carretera en dirección a la nada."

Casualmente somos muchos los regios que también creemos que viajamos por una larga carretera en dirección a la nada; una carretera libre de casetas de cobro, como la de Monterrey-Reynosa, pero cuyo término no es McAllen, sino otro no-lugar donde no se siente frio ni calor.

Sin embargo, interesa mucho oír hablar a personas especiales acerca de su experiencia religiosa, como sería el caso de Elizondo, o cualquier otro personaje político cuyo interés por ayudarnos a vivir mejor a los regiomontanos es filantrópico y desinteresado. Máxime en un caso como éste de Obama en el cual las dudas no desaparecen nunca. Luego, el buen Barack nos dice que no se educó en un hogar religioso y que su madre, que se inclinaba a lo religioso en un sentido amplio detestaba la religión organizada que con frecuencia manifiesta una cerrazón de mente bajo el aspecto de compasión y esconde crueldad y opresión bajo el aspecto de sentido de la justicia.

Dice que su madre poseía un continuo sentido de la maravilla, una reverencia por la vida y su preciosa naturaleza transitoria que podía describirse adecuadamente como devota. Su madre veía misterios por todas partes y se alegraba en la aguda extrañeza de la vida.

Tras esta referencia a su madre Obama nos introduce directamente en las comunidades negras de creyentes donde "las líneas entre el pecador y el salvado eran más fluidas: los pecados de los que venían a la iglesia no eran muy diferentes de los pecados de quienes no venían, así que podíamos hablar de todos ellos con sentido del humor o condena."

La frase más importante de este primer momento de Obama es cuando entró en la Trinity United Church of Christ y fue bautizado: "it came about as a choice and not an epiphany". Fue una elección y no una revelación. Quiero subrayar aquí que frente a la fe mágica y dogmática de Bush o de Elizondo, la fe de algunas personas como Obama se parece a lo que aún yo mismo puedo considerar que tengo. Una fe dramáticamente insegura que se enfrenta ante el misterio y la nada con todas las cuestiones en carne viva y que se apresta a convivir ante la falta de respuestas, con el silencio de Dios.
eloygarza@lostubos.com
eloygarza@yahoo.com

El Prudente


Panteones municipales


TANGENTE
Por Oscar Díaz Salazar

El debate sobre los panteones que en estos días se presenta en Reynosa, en realidad no es sobre los panteones… lo que se busca es semblantear a la población y conocer las posibilidades de éxito de una iniciativa para desaparecer el panteón municipal y dotar de un estacionamiento al parque de béisbol “Adolfo López Mateos”, que por cierto se ha convertido en el proyecto mas ambicioso del gobierno municipal… así están las prioridades en el palacio municipal.

Sabido es que el panteón municipal actual, el que está ubicado a un costado del estadio de los “Broncos de Reynosa”, desde muchos años atrás vio el fin de su vida útil… esto en cuanto a la posibilidad de albergar mas difuntos… mas de acuerdo a nuestra idiosincrasia y nuestras tradiciones, el panteón sigue siendo útil porque en el descansan, reposan o se albergan los restos de nuestros difuntos.

En Reynosa se tienen antecedentes de la desaparición de panteones o la conversión de un predio que en algún tiempo funcionó como panteón. Así ocurrió con el polígono donde actualmente se erige la clínica del ISSSTE de Reynosa, “Dr. Baudelio Villanueva”, en el que operó en algún tiempo un “camposanto”.

En mas información sobre panteones, tenemos el que se ubica por el rumbo de la carretera ribereña, a poca distancia de donde pasan 2 canales y un dren desalinizador, a unos metros de la Virgen del Murillo, en el que se extendió una autorización para su funcionamiento por el Ayuntamiento que presidió el Dr. Serapio Cantú Barragán, de quien se esperaría conociera las leyes relacionadas con la salud publica, de acuerdo a su formación profesional.

Si se hubiera respetado e interpretado correctamente la ley de panteones de Tamaulipas, este lugar no tendría autorización para funcionar como panteón... pero esa es otra historia, es otro asunto muerto.

La necesidad de poner en funcionamiento otro panteón es sabida por las autoridades… la excusa de no contar con un predio para este propósito, es absurda a la luz de la reciente donación de cinco hectáreas a un particular para la construcción de un colegio de lujo.

En algunas ciudades de México, además del servicio de panteones, que no debemos olvidar es un servicio publico que la Constitución le señala como obligación a los municipios, existen velatorios y crematorios operados por los municipios.

La cremación es una práctica cada vez mas extendida en la sociedad mexicana contemporánea… la cremación te lleva a prescindir de la necesidad de destinar superficies urbanas o suburbanas para depositar los restos mortuorios.

Por razones de salud publica es conveniente que se discuta en el cabildo, y que se realice una consulta publica, como la que quieren hacer para favorecer al negocio del béisbol, para preguntar a la población si desea que sus impuestos se utilicen en la adquisición y operación de un horno crematorio… en lo que respecta a la creación de otro panteón, la obligación ya la contempla la Constitución, y la negligencia de la autoridad municipal no está para discutirse ni consultarse… se debe señalar y en su momento castigar.

El drama y el dolor de las familias que pierden a un ser querido, se prolonga por años con la deuda que adquieren al verse obligados a contratar los servicios funerarios de la iniciativa privada… en donde los precios están para morirse de miedo.

Termino con una invitación a discutir el tema de los panteones, no del béisbol; con una convocatoria a invertir las prioridades de los vivos de Palacio y hablar y actuar en el asunto de los panteones, en el tema de nuestros muertos.


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